(YulTi, lemmon, One Shot) Extrañas..

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(YulTi, lemmon, One Shot) Extrañas..

Mensaje  DoctorOne el Sáb Oct 19, 2013 7:43 pm

KKK, annyeong a todas!!! Este es como un pequeño experimento, yo soy de historias un poco más largas, pero un día tuve la inspiración necesaria para que esta historia saliera. Es mi primer one shot. Espero que les guste

TITULO: Extrañas
GENERO: Yuri, Lemmon, One shot, M+16, narración en primera persona
ADVERTENCIAS: Un poquito de lemmon que no le hace daño a nadie, pero no está demás colocarlo para las despistadas. Sexo explicito, fantasias de escritora, etc, etc. Ojalá yo fuera Yul... creo que hablé demasiado
SINOPSIS: dos extrañas en un avión con una extraña conexión

Please, enjoy!!!

Esto de andar en aeropuertos y aviones siempre ha sido mi dolor de cabeza. A veces me gustaría que aun existiesen esos viajes trasatlánticos por barco. Creo que no serían tan aburridos como quedarse sentada en un avión viendo por la ventana como pasan las horas y las nubes. Mi nuevo libro se ha vendido muy bien por lo que hoy voy a Boston a una firma de autógrafos organizada para mañana en una librería local. A mi asistente se le ocurrió despertarme con la fabulosa noticia de que debía viajar
- ¡Yul unnie! ¡Nos vamos a Boston! Te reservé un vuelo a las 8 de la mañana, solo presenta tu pasaporte en United y te chequeas en el Liberty Hotel, ya te mandé la dirección a tu móvil. Por cierto, no voy a poder irme contigo, le prometí a Seo que la llevaría conmigo en el próximo viaje que hiciéramos. Lo siento. ¿Estás ahí? No me ignores, Yul unnie… ya en serio Yuri, despierta ya. Ve. Al. Aeropuerto. Nos vemos allá, cuídate – Yoona siempre me dejaba esos mensajes tan molestosos que taladraban mi cerebro como pequeñas agujas a plenas seis de la mañana. No entiendo cómo puede haber gente que está despierta a esta hora.
Bueno, aquí estoy, en el preciso lugar donde me dijo Yoona que debía estar. Estaba a punto de lograr un puesto en la fila, cuando una morena de botas caqui y chal color negro con una enorme maleta rosa se colocaba frente a mí. Obviamente me enfadé
- Hey, disculpa – dije llamando su atención chocando mi dedo contra su espalda – Ese es mi puesto
- No veo tu nombre en él – me respondió de la manera más simple posible sin ni siquiera mirarme
- Oye, el punto es que yo vine antes, ¿Podrías solo hacerte a un lado? Tengo un avión que tomar – volteó su cabeza haciendo ondear su espesa cabellera azabache. Tenía una tez clara de aspecto muy suave y unos labios carnosos pintados de rojo encendido. Sus ojos rasgados de un hermoso color chocolate me miraban intensamente como dándome una orden tácita
- El avión no va a moverse guapa, relájate – me dijo en un tono por demás autoritario regresando a su mundo a los pocos segundos. Me quedé muda, no sé si fueron sus palabras y el tono en que las dijo, o el repentino andar de sus caderas que me brindaba una decadente vista de su trasero en esos apretados jeans azules. La miré como suelo fijarme en algunas mujeres y no me gusta porque no me gustaría que me hicieran lo mismo, pero no lo puedo evitar. Una sonrisa pícara se posó en mi rostro viendo ese divino balancear. Tal vez ser la última de la fila no sea tan malo después de todo. Durante toda mi espera no despegué mis ojos de esa morena. En mi mente se dibujaron fantasías perversas que involucraban a la mujer de la maleta rosa, esas de escritor que no puedes evitar cuando la inspiración adecuada llega. Además, tanto tiempo sin nada formal en mi vida afecta mi percepción del sexo, lo hace más picante, desesperado, como la necesidad de respirar. “El escribir un libro te dará todas las mujeres que quieras” me había dicho Sunny, mi editora. Desafortunadamente, ya habían pasado dos novelas y una selección de cuentos, pero nada de mujeres. Siguiendo con mis fantasías pecaminosas he llegado a la conclusión de que hubiese escrito una novela mejor que “Fifthy shades”
- Hola, bienvenida a United, ¿Me permite su boleto? – dijo una de las sobrecargos extendiendo su mano y pidiéndome mis documentos, trayéndome a mi aburrida realidad en la que la morena no me pertenecía ni me pedía por más
- ¿Eh?
- Su boleto y su pasaporte, por favor
- Lo siento – dije entregando mi pasaporte - Es electrónico. Mi asistente lo reservó para mí. Kwon Yuri o Yuri Kwon, a veces lo coloca de las dos maneras – la chica tardó unos segundos en encontrarme en el sistema
- Aquí mismo está – dijo imprimiendo el pase de abordar y entregándomelo en las manos junto con mi pasaporte – Que tenga un buen viaje – Mis ojos no se habían despegado de esa mujer
- ¿Eh?
- Su… pase de abordar
- Lo siento de nuevo, gracias – dije avergonzada tomando mis cosas de la mano de la mujer. Desafortunadamente, la preciosa morena de los ojos chocolate había desaparecido de mi vista. Fui al bar y me tomé un par de tequilas antes de abordar, como dije, detesto los aviones. Mi táctica para evadirlos es dormirme enseguida y el tequila siempre me ayuda. Pocos minutos después, una característica voz nos llamaba a subirnos al avión. “Al mal paso, darle prisa”. Hice todo lo rutinario y me ubiqué en el asiento de la ventana. Si ver por la ventana era aburrido, más aún era ver al pasillo. El tequila comenzaba a hacer su efecto en mí, como era de esperarse. Soy muy débil cuando se trata de alcohol, pero usaba eso a mi favor en situaciones como esta y cuando Yoona me arreglaba citas con mujeres extrañas o que no me gustaban. De pronto, abrí mis ojos solamente para encontrarme con la vista de unos hermosos senos blancos guardando una cartera en los compartimentos de arriba. Por todos los cielos, la mujer de la maleta rosa se estaba sentando a mi lado
- Oh, eres tú – me dijo bordemente tomando asiento – ¿Ves? El avión no fue hacia ningún lado – respondió tomando una revista y comenzando a leerla
- Cierto, supongo – contesté automáticamente con el corazón latiendo como las alas de un colibrí. Si de espaldas se mira muy bien, tenerla de frente es un sueño. Traté de concentrarme en la ventana, pero mis ojos se desviaron rápidamente hacia los suyos. Volvió a mirarme inmediatamente y nuestros ojos se cruzaron por una fracción de segundo, si digo milisegundos estaría siendo ambiciosa, pero fue suficiente para hacerme volver mi vista avergonzada de nuevo hacia la ventana. Pude ver de reojo como se reía pícaramente con toda su atención volcada de nuevo a la revista. Mierda, otra vez he sido demasiado obvia. Gracias al dioses por el alcohol y a mi cerebro por rendirse a sus efectos. Tuve un sueño, sentí que fue breve para mi gusto. Ahí estaba la morena de la maleta rosa desnuda frente a mí, su blanca y tersa piel olía levemente a lavanda. De todos los olores del mundo tenía que ser ese, mi favorito. Yo también estaba desnuda, mi tono de piel era como tres veces más oscuro que el suyo. Me acerqué sin miedo, ella me esperaba mordiéndose el labio inferior. Quedé a pocos centímetros de su rostro, llevé mi mano izquierda hasta su entrepierna. Ella cerró los ojos y echó su cabeza para atrás. Estaba a punto de dejar salir su primer gemido cuando me desperté abruptamente. Aún seguía en el avión, pero un peso extraño reposaba en mi hombro izquierdo. Casi me muero del susto cuando veo que es porque la mujer que me inspiraba sueños húmedos, esa morena arrebatadora, tiene su cabeza en mi hombro y ronca plácidamente mientras hace gestos extraños con sus labios. Me pareció increíblemente adorable. Tragué saliva nerviosamente al darme cuenta que mi mano izquierda estaba efectivamente en medio de sus piernas. Hice ademán de quitarla inmediatamente, pero ella había movido suavemente su propia mano hasta colocarla encima de la mía y, aun dormida, gimió en protesta cuando intente quitarla por segunda vez. Me sonrojé cual chiquilla. Por primera vez en mucho tiempo, no sabía qué hacer con mi mano entre las piernas de una hermosa mujer. Se desemperezó y abrió lentamente sus ojos y fijo su vista en mí. Apretó la mano que sostenía a la mía emitiendo un pequeño gemido, mordiendo su labio inferior. Mi cerebro volvió a encenderse y la acaricié rudamente a través de la mezclilla. Ahogó un pequeño gemido mientras yo la veía con mis ojos embriagados de deseo. Acercó su rostro al mío y lamió mis labios con su lengua. Detuvo mi mano suavemente y volteó su mirada hacia el pasillo y luego hacia mí. Me levanté de inmediato dirigiéndome al baño del avión. Jamás había actuado así y menos con una desconocida. Cerré la puerta. Lavé mis manos y arrojé un poco de agua en mi rostro para estar segura de que no estaba soñando. El agua estaba fría y, si, estaba despierta. Fue entonces cuando ella entró de repente y colocó el cerrojo de la puerta junto con la señal de ocupado, lanzándose a devorar mis labios. Coloqué mis manos en su trasero de hechizo y lo apreté con fuerza, volvimos a besarnos apasionadamente. Ella sacó su lengua y la rozó descaradamente con la mía. No pude más. La volteé y la aprisioné contra la pared más cercana sin dejar de besarla y desabroché sus pantalones tan rápido como me fue posible, metiendo mi mano derecha entre sus bragas y su centro. Una incipiente humedad hacia su aparición a través de su escaso vello. Volví a acariciarla primero suavemente y luego más fuerte, aumentando la fuerza de sus gemidos. Tuve que usar mi otra mano para taparle la boca porque estaba empezando a ponerse demasiado ruidosa, cosa que me hubiese fascinado escuchar de estar en un lugar más privado. La mordió suavemente, lamió mis dedos y el interior de la palma de la mano que sostenía sus gemidos. Finalmente, introduje dos de mis dedos dentro de ella y echo la cabeza para atrás. Pasé mi otra mano de su boca a su pierna colocándola en mi cintura para penetrarla mejor, cosa que funcionó a la perfección. Mi mano no había perdido su destreza, ambas ahogábamos un gemido tras otro al tiempo que la embestía y ella se aferraba con fuerza a mi espalda. Movió su cadera de una manera frenética mientras me la comía a besos. Sonreí triunfante cuando mis dedos empezaron a sentir el delicioso espasmo de su orgasmo. Atrape sus labios con los míos antes de que gimiera escandalosamente debido a que había alcanzado el clímax que hace unas horas solo sucedía en mi cabeza. Su cuerpo liberó lentamente esa descarga de placer inesperado y saqué mis dedos con cuidado, recuperando mi aliento. Dejé mi mano más tiempo de lo normal dentro de sus bragas, acariciando la delicada piel de sus labios. Volví a besarla con más calma y aceptó gustosa mis besos. Sonrió ampliamente y acarició mi rostro
- Debemos regresar – dijo suavemente. Asentí con la cabeza sacando mi mano y dándole a probar su esencia. Lamió un poco y yo hice lo mismo. Me pareció tan dulce como la miel. Salí primero y me dirigí rápidamente al asiento. El viaje era muy largo, por lo que la mayoría de los pasajeros estaban dormidos, así que no hubieron miradas incomodas ni comentarios desagradables. “Travesura realizada” pensé mientras sonreía maliciosamente. Me senté de nuevo junto a la ventana sintiendo el delicado aroma de su cuerpo en mi mano. Lo aspiré profundamente y recordé lo que había vivido hace unos momentos, me sentí de nuevo extrañamente excitada. La morena llegó a los pocos minutos sentándose a mi lado de nuevo. Me miró tímidamente y se sonrojó. Acaricie su rostro con mi mano derecha – Te lavaste las manos antes de comenzar, ¿verdad?
- Si – contesté un poco extrañada por la pregunta
- Gracias, eres muy considerada
- No hay de qué - Tomó mi mano izquierda y sentí deseos de besarla de nuevo, lo hice casi desesperadamente, fue solo hasta que una sobrecargo hizo su aparición en el pasillo que nos detuvimos. Sin embargo, su mano no se soltó de la mía hasta que llegamos a Boston. No nos separamos ni por un momento, recogimos nuestras maletas y caminamos tomadas de la mano hasta la salida. La miré y ella también me estaba viendo – Todo ha sido maravilloso, pero lo sería aún más si supiera tu nombre – se rio suavemente llevando las manos a su rostro
- Tiffany – me dijo con una encantadora sonrisa – Tiffany Hwang
- Soy Kwon Yuri, a tus pies – conteste besando el dorso de su mano. Abrió los ojos como platos
- ¿Eres Kwon Yuri? ¿La escritora?
- Si – fue lo único que atiné a responder. Sacó inmediatamente un libro de su cartera. Era mi selección de cuentos
- Eres una de mis autoras favoritas. Yo precisamente iba a tu firma de libros. Eres…. sensacional, y no solo para escribir – dijo con una risa maliciosa – Amo el cuento de Angela y Elysse. Es tan cautivante y romántico
- Muchas gracias – contesté tímidamente, me acerqué a ella y entrecerró sus ojos - ¿Quieres ir a una fiesta exclusiva? - Le robé un inocente beso y le murmure al oído - Durará toda la noche y será en mi habitación de hotel, solo para nosotras dos – sus ojos estaban ahora completamente cerrados
- Me encantaría – volví a atrapar mis labios con los suyos, pedimos un taxi y nos dirigimos a mi hotel sin mas interrupciones.

Pasamos una velada de ensueño. Una repetición mejorada y extendida de mi fantasía en el avión. Me desperté completamente relajada y descansada un poco después de la salida del sol. Mi rostro estaba enterrado en su cuello, huele a lavanda, a esa flor que me encanta. Ella aun dormía y no podía ser más bella ante mis ojos. La besé delicadamente en el hombro y me levanté con cuidado. Me coloqué la bata de baño del hotel y saqué mi portátil de mi maleta junto con mis anteojos. Puse el ordenador sobre una pequeña mesa frente a la cama. Tenía que escribir aunque sea unas cuantas palabras. No podía dejar escapar esa repentina inspiración. Alcancé a escribir un par de páginas cuando sentí que la hermosa mujer en mi cama se retorcía delicadamente entre las sabanas
- Yuri… - dijo despertando de su sueño y sentándose en la cama - ¿Qué haces? – volteé a verla con una amplia sonrisa
- Te convierto en la musa de mi próxima historia – sonrió hermosamente
- En estos momentos prefiero ser tu venus – dijo deshaciéndose de la sabana y colocándose de cara al colchón, regalándome una increíble vista de su cuerpo de espaldas. Ese trasero tan firme y sus largas piernas son una invitación al placer. Me deshice de mis gafas colocándolas en la mesita de noche y dejé caer la bata al piso al levantarme. Me coloqué a su lado acariciando su trasero y sus muslos, al tiempo que devoraba su espalda a fuerza de besos, obteniendo los complacientes gemidos que no pude tener en el avión. Mi próximo libro puede esperar. La escritora no irá a ningún lado.

FIN


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Re: (YulTi, lemmon, One Shot) Extrañas..

Mensaje  inilina19 el Dom Oct 20, 2013 7:01 pm

Me encanto, aunque prefiero taeny, pero este esta genial, me encanta como escribes, espero leer mas fics tuyos, son los mejores Smile

inilina19

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Re: (YulTi, lemmon, One Shot) Extrañas..

Mensaje  DoctorOne el Dom Oct 20, 2013 8:07 pm

Muchas gracias, espero seguir mejorando para que disfruten la lectura. Gracias por tomarte el tiempo para comentar, creo que has hecho la cuenta solo para eso. Te lo agradezco en verdad, me alegran el dia.

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Re: (YulTi, lemmon, One Shot) Extrañas..

Mensaje  DoctorOne el Dom Nov 03, 2013 10:38 pm

Solo hay un comentario, pero cuantas lecturas. Mil gracias

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Re: (YulTi, lemmon, One Shot) Extrañas..

Mensaje  Alovz el Dom Jul 27, 2014 10:11 pm

me encanta

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Re: (YulTi, lemmon, One Shot) Extrañas..

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